Aki Karusmäki, nacido
en 1957, está considerado como el mejor director de cine finlandés. Sus
películas se centran en la descripción de las clases sociales mas
desfavorecidas, a menudo con personajes y situaciones extravagantes.
Ha dirigido alrededor de 30 películas, entre las que cabe
destacar las que conforman la Trilogía del Proletariado (”Sombras en el
Paraiso”, “Ariel” y “La chica de la fábrica de cerillas”) y la Trilogía
Finlandesa (“Nubes pasajeras”, El Hombre sin pasado” y “Luces al atardecer”).
En sus películas es constante el protagonismo de
personajes de la clase trabajadora y son ingredientes habituales la pobreza, la
discriminación y el desempleo. Kaurismäki, que ha retratado en numerosas
ocasiones una Finlandia desconocida para muchos, apuesta por una mezcla de
comedia y tragedia, con cierto tinte melancólico.
La película, Shadows in Paradise (1986), de la
Trilogía del Proletariado, relata la historia de un recogedor de basura que se
enamora de una cajera de supermercado. Después de una breve estancia en prisión,
la cajera (ahora trabajando en una tienda de ropa), decide dejarlo en busca de
alguien mejor.
En Ariel (1989), el personaje principal es un hombre
cuyo padre se suicida cuando la mina en que trabajaba es clausurada. El hombre
decide dejar su hogar en la Finlandia rural y viajar hasta la ciudad. Ahí es
atacado por unos ladrones que le quitan todos sus ahorros. Mientras busca un
trabajo para mantenerse, conoce a una oficial de tráfico que se convertirá en
el amor de su vida.
The Match Factory Girl (1991) nos cuenta las
desventuras de una mujer que trabaja en una fabrica de cerillas. La chica tiene
que lidiar con el silencioso desprecio de sus padres mientras trata de
conseguir pareja sin éxito en la disco local. Una noche tiene suerte y logra
acostarse con un ricachón. Pero las consecuencias de esta, en apariencia, feliz
noche solo traerán más miseria para la Chica de la Fabrica de Cerillas.
En sus películas Kaurismaki elimina cualquier rastro
de tensión dramática. Todo es frialdad, todo es inexpresión. Los cortejos entre
las diversas parejas son rápidos y silenciosos. Las relaciones interpersonales
en general son igual de calladas e introvertidas. Los personajes son personas
de pocas palabras que se dan a entender con simples gestos.
El mérito de Kaurismaki es que, a pesar de su
frialdad y aparente indiferencia, los personajes logran crear empatía. Uno
siente algo por estos personajes. Te involucra en el mundo indiferente en el
que habitan.
Y esa es la clave en las películas de Kaurismaki. Los
personajes pueden ser inexpresivos pero el mundo que los rodea es un mundo
completamente hostil a ellos. De ahí nuestra simpatía. En esta Trilogía del
Proletariado, los personajes, evidentemente, son todos de clase trabajadora.
No solo son trabajadores, sino que son una sub-clase
particular de estos: son perdedores. Es común, en estas tres películas, ver
como los personajes pierden su trabajo, no consiguen atención del sexo opuesto
y, además, son despreciados por sus orígenes de clase baja.
Es también un tema recurrente que en esta trilogía
aunque sea uno de los personajes principales acabe en prisión, generalmente por
un crimen que no cometió. Es como si la sociedad deliberadamente señalara a
estos sujetos y decidiera que había que hacerles la vida imposible.
La películas de la Trilogía Finlandesa repiten muchos
de los temas de la trilogía anterior. Clase trabajadora, perdedores,
discriminación, pobreza, desempleo, etc. Pero si aquellas películas sirvieron
para establecer el estilo de Kaurismaki, estas lo perfeccionan. Sin duda, son
sus mejores trabajos y es muy probable que The Man Without a Past termine
siendo su obra cumbre. Si solo tienen que ver una película de Aki, tiene que
ser esa. Es la mezcla armoniosa de comedia seca con melancolía, tragedia y
redención. Esos cuatros adjetivos definen el cine de Kaurismaki y ninguna
película lo ejemplifica tanto como esta.
La segunda película de la trilogía “ The Man Without
a Past” (2002), obtuvo, entre otros premios, un Gran Premio del Jurado en
Cannes y una nominación a Mejor Película Extranjera en los Oscar. En este filme
un hombre es atacado violentamente por unos descerebrados que le roban su billetera.
Tras un breve periodo en coma, el hombre sale del hospital sin recordar quien
es ni de donde viene. Después de vivir en un contenedor, consigue alquilarle un
cajón metálico a un policía local al mismo tiempo que consigue trabajo con el Ejército
de Salvación. Allí se enamora de una de las voluntarias mientras se encarga de
modernizar la banda del Ejército y busca sin éxito otro trabajo. Eventualmente,
su pasado llegará a buscarlo.
En “Le Havre”, Marcel
Marx, famoso escritor bohemio, se ha exiliado voluntariamente y se ha
establecido en la ciudad portuaria de Le Havre (Francia), donde sobrevive
trabajando como limpiabotas. Tras renunciar a sus ambiciones literarias, su
vida se desarrolla sin sobresaltos entre el bar de la esquina, su trabajo y su
mujer Arletty; pero, cuando se cruza en su camino un niño negro inmigrante,
tendrá que luchar contra los fríos y ciegos mecanismos del Estado, armado únicamente
con su optimismo y con la incondicional solidaridad de los vecinos del barrio,
para evitar que su protegido caiga en manos de la policía.
En “Le Havre” a través de toda una galería de
personajes pintorescos y excéntricos, y muy bien provisto de sentido del humor,
Kaurismäki se posiciona contra el ambiente de xenofobia que impera en Europa
desde los propios Estados y leyes comunitarias que persiguen y criminalizan a
las personas por el mero hecho de querer construir su vida en este territorio.
“Le Havre” consiguió el Premio en el
Festival de Cannes de 2011, entregado por el jurado de la federación
internacional de la prensa cinematográfica.
El papel de Marcel Marx está protagonizado por el actor
francés André Wilms, que consiguiera en 1992 el Premio al Mejor Actor de
Reparto del Cine Europeo por su papel en la película “La vida de bohemia”,
dirigida también por Kaurismäki. André Wilms es colaborador habitual en las
películas de Aki Kaurismäki : Juha (1999), Leningrad Cowboys Meet Moses (1994),
La vida de bohemia (1992), “Un hombre sin pasado” (2002).
Arletty está encarnada por la actriz finlandesa Kati
Outinen, Premio a la Mejor Actriz en el Festival de Cannes por su
interpretación en “El hombre sin pasado”, del mismo director.
El papel de policía, el teórico malo, es interpretado por
Jena Pierre Darroussin. Este actor conocido fundamentalmente por sus colaboraciones
con Guédiguian en varias de sus películas: The Army of Crime, Le Voyage en
Armenie, Mon père est ingenieur, Marie Jo et ses deux amours, Marious et
Jeannette, La ville est tranquile, Al Attaque, etc.
El papel del delator está interpretado por Jean Pierre Léaud,
a quien Aki Kaurismäki le reserva papeles viles (“Contraté un asesino a sueldo”
y “La vida de Bohemia”)
Le Havre es una película paralela a “Welcome” (2010) de
Philippe Lioret (Un profesor de natación en la piscina pública de Calais,
recién separado de su mujer, voluntaria que trabaja con inmigrantes, decide
arriesgarse, refugiando y entrenando en secreto a un joven refugiado kurdo para
que atraviese a nado el Canal de la Mancha). Igual que aquella la película
describe el drama de los que buscan una situación mejor para sus vidas, enfrentándose
a la xenofobia y al muro policial que en Francia impide a los que huyen del Sur
y el Este pobre pasar en este caso a Inglaterra. En esta película de corte
realista el final es trágico y el protagonista pierde la lucha. En Le Havre se
da pie a la esperanza de un futuro que representa el joven negro. Pero para que
sea verdad tiene que producirse un milagro.