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martes, 26 de febrero de 2013

Blow Up versus Las Babas del Diablo




La película Blow Up de Antonioni está basada en el breve relato “Las Babas del Diablo” contenido en el libro “Las Armas Secretas” de Julio Cortazar.
Antonioni indica en los títulos de crédito que se “inspira” en este relato, lo que es una señal de que la película va a separarse temáticamente del contenido del relato. Pero la inspiración permanece.

En el relato de Cortazar, Michel el fotógrafo contempla una escena, que descubre en una placita de una esquina del Isla de Saint Louis en París, en la que una mujer rubia y un joven adolescente mantienen una singular relación de pareja en la que por parte de ella hay desenvoltura y oferta amorosa y por parte del adolescente vergüenza, azoramiento y casi deseo de huida, actitud contenida entre el deseo y el riesgo de la aventura. La escena y su desarrollo evoca en Michel escenarios distintos de explicaciones de los hechos que contempla y de su previsibles desenlaces, siendo consciente en todo momento de la dificultad de captar el sentido completo de la realidad que contempla, de la falsedad de lo que la apariencia de la realidad mirada representa. Michel imagina una consumación sexual torpe de la aventura que se inicia, y solo la entiende como parte de un juego cruel o de un juego de deseos para otro fin. Michel imagina, inventa irrealidades.
Es entonces cuando se motiva y decide tomar una foto. La toma de la fotografía desencadena otros acontecimientos: la protesta colérica de la mujer fotografiada, la aparición de un tercer individuo que hasta ese momento estaba escondido en un coche y jugaba un papel en los acontecimientos, y la huida patética del chico.
Al revelar y examinar la fotos y sus ampliaciones Michel confirma que sus presunciones son acertadas, que el chico estaba siendo corrompido a la fuerza y que su irrupción al fotografiarles había ayudado al chico a escapar a tiempo. La foto ampliada termina revelando como tras los gestos y las palabras de la mujer el chico se somete receloso y sus ojos se dirigen hacia la zona donde estaba el auto con el hombre escondido. Y comprende que es lo que hubiera ocurrido si él no hubiera inmiscuido en la escena.
La foto y su procesado ha servido para desentrañar una realidad que estaba mas allá de la apariencia, que la mirada no puede capturar. La foto ha servido para el propósito del artista de captar la esencia de la realidad, evitando el relativismo de la mirada del autor. La foto presenta la realidad con mayor evidencia y el destino de esa realidad escapa al autor

En la película Blow Up el fotógrafo, Thomas, en un momento del film entra en un parque londinense para hace fotos de paisajes. De pronto descubre una pareja formada por una mujer y un hombre mayor que está siendo seducido en un juego amoroso de atracción y rechazo, que le obliga a seguir los pasos de las mujer hacia un cierto paraje. La escena llama la atención poderosamente de Thomas que inicia a partir de ese momento a efectuar una serie de fotos, ocultándose y persiguiendo a la pareja como a una presa. El fotógrafo no discurre ni busca significados, ni la comprensión de la escena mas allá de lo que estrictamente capta la cámara. Su mirada es la mirada de la cámara las personas son simples objetos, y el significado de sus actos irrelevantes.
El desenlace de la acción es parecido. La mujer descubre a Thomas y corre a reclamar agriamente la foto. Ante el rechazo, vuelve por sus pasos y el hombre ha desaparecido.
El proceso de revelado y las sucesivas ampliaciones, blow up, sorprenden al fotógrafo con una información sorprendente: la mujer ha arrastrado al hombre hacia un lugar donde puede ser disparado por otra persona escondida en un seto. La evidencia es la aparición de una mano que sostiene un arma en un lugar hacia el que se dirige furtivamente la mirada de la mujer. Thomas confirma posteriormente la existencia en el parque del cuerpo del muerto.
Antonioni enmarca estas imágenes en el curso de una película donde el discurso es otro. Para el fotógrafo los temas de su trabajo, las personas u objetos que fotografía son meramente objetos. La apariencia lo es todo. Toda la realidad está bajo máscaras que ocultan la realidad subyacente. Aunque se empeña en alcanzar algo esencial en su fotografía, solo se queda en la superficialidad de las personas o cosas. Sus personajes fotografiados solo emanan frialdad, distanciamiento, cosificación.
La relación, la comunicación de Thomas con su mundo es difícil o inexistente, y en todo momento carente de sentido, de significado. Fotógrafo de moda, convierte a sus modelos en payasos enmascarados revestidos de múltiples colores. Sus sesiones fotográficas son maquinales y cruelmente inhumanas. En un despliegue profesional, cuando fotografía a la supermodelo Verushka, la pasión que quiere trasmitir a la modelo sigue el ritmo y la expresión de un acto sexual frío y mecánico.
Sus bellas fotografías de intención social, obtenidas en un albergue de vagabundos, son distantes y falta de compromiso con el fin que pretende.
En la única relación de amistad que se describe, su amigo se muestra insensible e incomprensivo ante el fantástico descubrimiento que con él quiere compartir, aturdido por el humo de la droga. 
Su estudio, lleno de objetos hermosos y descontextualizados que ocultan o enmarcan a los personajes como si fueran prisioneros de las apariencias.
Las escenas exteriores rodadas en suburbios y barrios modernos londinenses reflejan una arquitectura fría y superficial característico de la sociedad posmoderna que está emergiendo en los sesenta.
Sin embargo la descripción cinematográfica de todo ello es hermosa y las imágenes son bellísimas, seguramente porque ya aceptamos ese mundo como el nuestro.

La temática del proceso de descubrimiento de la realidad mas allá de las apariencias queda en Blow Up subsumido en una temática mas amplia de descripción de una nueva alienación humana caracteriza por la incomunicación y superficialidad en una sociedad deshumanizada y cosificada.

lunes, 15 de octubre de 2012

The Deep Blue Sea. Crítica amable para la Tertulia Tarkovsky


“The Deep Blue Sea”


Notas sobre la película

El nombre de la película “The Deep Blue Sea” no se ha traducido. Parece que la expresión inglesa tiene una acepción diferente a la literal, que desconocemos.

Esta es una película de amores. Destaca la naturaleza del amor desarrollado por la protagonista Hester hacia su amante Freddie. Es un amor apasionado, intenso, romántico, con marcada irracionalidad. Y el tema global de la película sería como una mujer casada es capaz de desarrollar ese amor adúltero en un contexto de gran dificultad para tal acción, como es el de los años 50 en Inglaterra. Es una temática que de entrada resulta desfasada y poco atractiva, y difícilmente se justifica su elección para el espectador de hoy en día.

La película esta basada en una obra de teatro del mismo título. Los textos son ricos, las expresiones cultas y precisas, los personajes con perfiles bien definidos. El autor de la obra de teatro, quizá por su condición gay, destaca la calidad del amor de la mujer, y perfila muy empobrecido, infantil e inmaduro el del hombre. Es un planteamiento que le quita profundidad a la historia y la desequilibra a favor de los espectadores femeninos.

Quizá por su origen teatral, la película está constreñida a pocos espacios y resulta un poco asfixiante. Además los ambientes son casi siempre sombríos, las imágenes muchas veces difusas, y el ambiente de las casas inglesas insufrible. Resulta pesada y claustrofóbica. El ritmo lento hace todo mas agonizante.

La música, de fuerte lirismo, acompaña y realza los fuertes sentimientos románticos de la protagonista. Las canciones de posguerra en los pubs es un contrapunto musical hermoso.

La película nos parece magnífica, fundamentalmente por sus valores cinematográficos: una realización elegante y una preciosista puesta en escena, en donde destaca la fotografía. Pero la frialdad del drama pasional y su ritmo la hacen un poco tediosa. Por otro lado, la digestión argumental se realizará con mayor facilidad por las personas de destacada sensibilidad o prestas a delirios románticos.

Rachel Weisz, poseedora de uno de los rostros más hermosos del cine actual es una actriz excepcional, especialmente dotada para el drama. Ganadora del premio Olivier, el galardón más importante del mundo del teatro británico en una nueva versión de Un Tranvía Llamado Deseo, ganadora de un Oscar por El Jardinero Fiel, , ha trabajado entre otros, con Bernardo Bertolucci y Alejandro Amenábar. El papel de Hester Collyer lo ha aprovechado al máximo. Con tan solo una mirada es capaz de transmitir amor, pasión, vulnerabilidad.


Sinopsis historiada

Hester, hija de un vicario, apasionada pero contenida emocionalmente, educada en la represión moral victoriana está casada con William, de edad mucho mayor que ella y de atractivo físico limitado. Se supone que su matrimonio se ha promovido por la conveniencia dada la posición económica familiar  del esposo y profesional como juez del Tribunal Supremos. El amor de Hester a su esposo William es tibio, desapasionado, aburrido, amor que desaparece y trueca por infelicidad ante la emergencia de otro amor.

William parece un bondadoso y frío amante, no confiado del amor de Hester , sufriente mas bien de un amor no correspondido. Se desvive por conseguir un gesto de amor de Hester.
La madre de William muestra desafecto hacia Hester a quien tiraniza moralmente. William se muestra temeroso y sometido, y aguanta medrosamente a su madre.

William, en la plenitud del acomodo económico y social y manifestándose bondadoso y solícito, espera de su esposa que corresponda con agradecimiento y sea feliz. Hester no está enamorada de William y se hunde en la apatía.

Hester esconde a su esposo que tiene un amante. El descubrimiento de este hecho genera un gran vuelco en la relación y los sentimientos mutuos.

El amor de Hester por Freddie irrumpe como un rayo. Freddie aparece como un atractivo varón, expiloto de la RAF orgulloso de su pasado militar. Hester se enamora apasionadamente de Freddie. Es su primera experiencia de amor con un fuerte contenido erótico y sexual.

William acusa el adulterio de su mujer con disgusto contenido y flema inglesa. No lucha por reconquistarla y se separa de ella no dando señales de vida durante meses.

La pasión de Hester es tan fuerte que tiene claro que va a romper sus lazos familiares y sociales, actitud compleja y valiente en la sociedad de su tiempo. Hester espera ser correspondida en la misma medida. Pero el amor de Freddie no es suficiente, es una respuesta pobre a sus expectativas. Hester comprende que Freddie no tiene otra respuesta, está vacío, sin proyecto personal, no ha madurado y está anclado en su pasado.

El amor de Freddie por Hester es deslumbramiento por la belleza, es atracción física, es goce sexual. Tras cada encuentro Freddie huye. Su amor pone en juego una pasión limitada. No hay entrega, no hay enamoramiento. No puede dar mas y se hastía de las demandas de Hester. No comprende la naturaleza del amor de Hester.

Tras meses de relaciones Hester llega a una situación límite e intenta el suicidio. Este hecho y sus razones explicadas por carta, exasperan a Freddie, que pasa a una situación de histerismo, preludio de su intención de separación.

El intento de suicidio de Hester es considerado por su landlady quien le advierte de las características del verdadero amor, que ejemplariza en el que profesa a su marido gravemente enfermo: duradero, solícito y que se manifiesta también en la enfermedad y el dolor.

Tras el intento de suicidio de Hester, William persiste en su patética demanda de amor no correspondido, reprocha a Hester el haber cambiado todo por nada y repite su oferta de apoyo y generosa amistad.

Tras la despedida patética de Freddie, Hester contiene la desesperación, se sobrepone, y se abre a una nueva vida superando un amor frustrante por no correspondido pero inmaduro.

sábado, 28 de enero de 2012

Los Descendientes de Payne y Clooney





La película había sido elegida por una compañera atendiendo fundamentalmente a la presencia del arrebatador, magnético y atractivo protagonista, George Clooney. Por mi parte fui a verla sin saber nada de ella, mas allá de ese detalle y de que había recibido algún premio, dejándome sorprender. No sabía ni que la dirigía el autor de “Entre copas”, Alexander Payne. Así no se debe ir al cine, o sí. En esta ocasión la sorpresa no fue tan grata como esperaba.
No me atrae en principio la historia de un individuo poderosos que mientras su mujer está en coma intenta comprender las razones del desastre familiar tanto en las relaciones con su mujer como con sus hijos, y trata de reconstruir y salvar dichas relaciones. No es que no sea un tema interesante. Es que se plantea en un mundo, unos personajes y una cultura que cada vez me resultan mas enojosos.  Cuando Clooney descubre que su mujer, a quien quiere a pesar de su frivolidad y superficialidad de rica pija, le engañaba con otro, acuerda con su díscola y arrebatada hija ponerse a buscar por las islas al amante, para conocerlo y denunciar su infamia. El recorrido que hacen permite mostrar Hawai y sus maravillosos paisajes, que contrastan con las urbes brutales y con las mansiones de sus multimillonarios terratenientes, aspecto destacable de la peli, ya que probablemente nunca iremos a Hawai. A pesar de las ausencias dilatadas del Clooney, superatareado con sus negocios inmobiliarios, el desastre matrimonial no pudo ser tan grande, como para que su atolondrada mujer le pusiera los cuernos con un gilipoyas, y luego se partiera la cabeza yendo como loca en una lancha motora. No lo veo. Ni para que sus preciosas hijas caminaran absolutamente cerriles, entregadas a la procacidad, al vicio demostrando una absoluta falta de respeto a sus mayores. Supongo que la novela busca dramatismos y exagera comportamientos, Lo que el Director no sabe resolver. Se espera que el Clooney haga de todo ello algo amable, digerible, salve los trastos y consiga un buen final.

Si alguien desea una crítica seria le recomiendo que vea la página de Diego Salgado. Yo la comparto


Pero la crítica mas ecuánime es la de Antonio Cirerol de la que os ofrezco un párrafo:
Yo esperaba bastante más de la película Los Descendientes, por lo que en algún sentido puede decirse que me decepcionó. Pero creo que, bajo un planteamiento formal bastante tradicional, aunque elaborado con exquisito cuidado y por momentos con maestría, contiene una mirada muy certera y profundamente humana sobre los sentimientos -muchas veces contradictorios- referidos a las relaciones paterno filiales o de pareja (más sustanciales para el sentido de la película que las de unos explícitos mensajes acerca de la defensa de las tierras vírgenes o el testamento biológico), mostrados en un tono de comedia (triste), sin exageraciones ni aspavientos, sin manipular al espectador y con una notable dirección de actores que prefiere las corrientes emocionales subterráneas a las interpretaciones "artísticas", o séase: histriónicas, a las que tan acostumbrados nos tiene hollywood. Ese happy end familiar tan extraordinariamente sugerido en el plano final, ¿no es una humana,  inteligente, irónica, melancólica y-por qué no: realista- forma de cerrar una historia en la que unos personajes desnortados consiguen por fin alcanzar (a través de su orfandad asumida) el equilibrio emocional que les ha faltado a lo largo de su película-vida)? Un (insólito) tono cinematográfico que me recordó otra reciente tragicomedia americana: "Two lovers" (2008), dirigida por un tal James Grey, más o menos basada en las "noches blancas"

martes, 17 de enero de 2012

El cine de Aki Karusmäki. El Havre




Aki Karusmäki, nacido en 1957, está considerado como el mejor director de cine finlandés. Sus películas se centran en la descripción de las clases sociales mas desfavorecidas, a menudo con personajes y situaciones extravagantes.

Ha dirigido alrededor de 30 películas, entre las que cabe destacar las que conforman la Trilogía del Proletariado (”Sombras en el Paraiso”, “Ariel” y “La chica de la fábrica de cerillas”) y la Trilogía Finlandesa (“Nubes pasajeras”, El Hombre sin pasado” y “Luces al atardecer”).

En sus películas es constante el protagonismo de personajes de la clase trabajadora y son ingredientes habituales la pobreza, la discriminación y el desempleo. Kaurismäki, que ha retratado en numerosas ocasiones una Finlandia desconocida para muchos, apuesta por una mezcla de comedia y tragedia, con cierto tinte melancólico.
La película, Shadows in Paradise (1986), de la Trilogía del Proletariado, relata la historia de un recogedor de basura que se enamora de una cajera de supermercado. Después de una breve estancia en prisión, la cajera (ahora trabajando en una tienda de ropa), decide dejarlo en busca de alguien mejor.
En Ariel (1989), el personaje principal es un hombre cuyo padre se suicida cuando la mina en que trabajaba es clausurada. El hombre decide dejar su hogar en la Finlandia rural y viajar hasta la ciudad. Ahí es atacado por unos ladrones que le quitan todos sus ahorros. Mientras busca un trabajo para mantenerse, conoce a una oficial de tráfico que se convertirá en el amor de su vida.
The Match Factory Girl (1991) nos cuenta las desventuras de una mujer que trabaja en una fabrica de cerillas. La chica tiene que lidiar con el silencioso desprecio de sus padres mientras trata de conseguir pareja sin éxito en la disco local. Una noche tiene suerte y logra acostarse con un ricachón. Pero las consecuencias de esta, en apariencia, feliz noche solo traerán más miseria para la Chica de la Fabrica de Cerillas.
En sus películas Kaurismaki elimina cualquier rastro de tensión dramática. Todo es frialdad, todo es inexpresión. Los cortejos entre las diversas parejas son rápidos y silenciosos. Las relaciones interpersonales en general son igual de calladas e introvertidas. Los personajes son personas de pocas palabras que se dan a entender con simples gestos.
El mérito de Kaurismaki es que, a pesar de su frialdad y aparente indiferencia, los personajes logran crear empatía. Uno siente algo por estos personajes. Te involucra en el mundo indiferente en el que habitan.
Y esa es la clave en las películas de Kaurismaki. Los personajes pueden ser inexpresivos pero el mundo que los rodea es un mundo completamente hostil a ellos. De ahí nuestra simpatía. En esta Trilogía del Proletariado, los personajes, evidentemente, son todos de clase trabajadora.
No solo son trabajadores, sino que son una sub-clase particular de estos: son perdedores. Es común, en estas tres películas, ver como los personajes pierden su trabajo, no consiguen atención del sexo opuesto y, además, son despreciados por sus orígenes de clase baja.
Es también un tema recurrente que en esta trilogía aunque sea uno de los personajes principales acabe en prisión, generalmente por un crimen que no cometió. Es como si la sociedad deliberadamente señalara a estos sujetos y decidiera que había que hacerles la vida imposible.
La películas de la Trilogía Finlandesa repiten muchos de los temas de la trilogía anterior. Clase trabajadora, perdedores, discriminación, pobreza, desempleo, etc. Pero si aquellas películas sirvieron para establecer el estilo de Kaurismaki, estas lo perfeccionan. Sin duda, son sus mejores trabajos y es muy probable que The Man Without a Past termine siendo su obra cumbre. Si solo tienen que ver una película de Aki, tiene que ser esa. Es la mezcla armoniosa de comedia seca con melancolía, tragedia y redención. Esos cuatros adjetivos definen el cine de Kaurismaki y ninguna película lo ejemplifica tanto como esta.
La segunda película de la trilogía “ The Man Without a Past” (2002), obtuvo, entre otros premios, un Gran Premio del Jurado en Cannes y una nominación a Mejor Película Extranjera en los Oscar. En este filme un hombre es atacado violentamente por unos descerebrados que le roban su billetera. Tras un breve periodo en coma, el hombre sale del hospital sin recordar quien es ni de donde viene. Después de vivir en un contenedor, consigue alquilarle un cajón metálico a un policía local al mismo tiempo que consigue trabajo con el Ejército de Salvación. Allí se enamora de una de las voluntarias mientras se encarga de modernizar la banda del Ejército y busca sin éxito otro trabajo. Eventualmente, su pasado llegará a buscarlo.
En “Le Havre”,  Marcel Marx, famoso escritor bohemio, se ha exiliado voluntariamente y se ha establecido en la ciudad portuaria de Le Havre (Francia), donde sobrevive trabajando como limpiabotas. Tras renunciar a sus ambiciones literarias, su vida se desarrolla sin sobresaltos entre el bar de la esquina, su trabajo y su mujer Arletty; pero, cuando se cruza en su camino un niño negro inmigrante, tendrá que luchar contra los fríos y ciegos mecanismos del Estado, armado únicamente con su optimismo y con la incondicional solidaridad de los vecinos del barrio, para evitar que su protegido caiga en manos de la policía.

En “Le Havre” a través de toda una galería de personajes pintorescos y excéntricos, y muy bien provisto de sentido del humor, Kaurismäki se posiciona contra el ambiente de xenofobia que impera en Europa desde los propios Estados y leyes comunitarias que persiguen y criminalizan a las personas por el mero hecho de querer construir su vida en este territorio.
“Le Havre” consiguió el Premio en el Festival de Cannes de 2011, entregado por el jurado de la federación internacional de la prensa cinematográfica.
El papel de Marcel Marx está protagonizado por el actor francés André Wilms, que consiguiera en 1992 el Premio al Mejor Actor de Reparto del Cine Europeo por su papel en la película “La vida de bohemia”, dirigida también por Kaurismäki. André Wilms es colaborador habitual en las películas de Aki Kaurismäki : Juha (1999), Leningrad Cowboys Meet Moses (1994), La vida de bohemia (1992), “Un hombre sin pasado” (2002).

Arletty está encarnada por la actriz finlandesa Kati Outinen, Premio a la Mejor Actriz en el Festival de Cannes por su interpretación en “El hombre sin pasado”, del mismo director.
El papel de policía, el teórico malo, es interpretado por Jena Pierre Darroussin. Este actor conocido fundamentalmente por sus colaboraciones con Guédiguian en varias de sus películas: The Army of Crime, Le Voyage en Armenie, Mon père est ingenieur, Marie Jo et ses deux amours, Marious et Jeannette, La ville est tranquile, Al Attaque, etc.

El papel del delator está interpretado por Jean Pierre Léaud, a quien Aki Kaurismäki le reserva papeles viles (“Contraté un asesino a sueldo” y “La vida de Bohemia”)

Le Havre es una película paralela a “Welcome” (2010) de Philippe Lioret (Un profesor de natación en la piscina pública de Calais, recién separado de su mujer, voluntaria que trabaja con inmigrantes, decide arriesgarse, refugiando y entrenando en secreto a un joven refugiado kurdo para que atraviese a nado el Canal de la Mancha). Igual que aquella la película describe el drama de los que buscan una situación mejor para sus vidas, enfrentándose a la xenofobia y al muro policial que en Francia impide a los que huyen del Sur y el Este pobre pasar en este caso a Inglaterra. En esta película de corte realista el final es trágico y el protagonista pierde la lucha. En Le Havre se da pie a la esperanza de un futuro que representa el joven negro. Pero para que sea verdad tiene que producirse un milagro. 

lunes, 26 de diciembre de 2011

Descubriendo a Tarkovski




Un amigo gran aficionado al cine me habló de la posibilidad de encontrar buen cine soviético en las publicaciones de Ruscico. Luego recordé que DVD comercializados por esta firma se referencian con frecuencia en la sección “Oficina Soviética para el Cine” del Viejo Topo.
Para mayor información:
RUSCICO (RUSSIANCINEMACOUNCIL) is a commercial association of Russian and foreign companies, created for the purpose of realizing a complex program of restoring, remastering, replication and world distribution of a collection of the best Soviet and Russian feature, documentary and animated films, as well as of film versions of the best ballet, opera and theatre productions, in a DVD format.


Puesto a buscar encontré en mi tienda que no había muchos títulos y autores de cine soviético. Pero, entre otros, encontré varias de Tarkovski. Elegí dos que me parecían interesantes “La Infancia de Iván” y "Andrei Rubliov". Un acierto. Hacía tiempo que no disfrutaba de un programa doble así.
Tarkovsky es uno de los cineastas mas importantes. Es un pecado, de cultura cinematográfica, no conocerlo. He encontrado una buena descripción de este director y de su cinematografía en:

sábado, 3 de diciembre de 2011

NADER Y SIMIN: UNA SEPARACION. OTRA MAGNIFICA PELÍCULA DEL CINE IRANI




Película premiada con el Oso de Oro del Festival de Berlín de 2011 a la mejor película y con el Oso de Plata a todo el elenco de actores masculinos y femeninos, todo un éxito para su creador Asghar Farhadi, joven director (1972) que cuenta en su filmografía con otros éxitos como “A propósito de Elly”

Una pareja iraní han decidido dejar Irán para buscar un futuro mejor para su hija. Son de clase media. El trabaja en un Banco y ella es profesora posiblemente de inglés. Parece que comparten esa decisión. Cuando ya están a punto de irse el médico le diagnostica Alzheimer al padre de él. Este cambia decide quedarse para cuidar a su padre, lo que provoca una crisis de pareja que les decide a la separación matrimonial. El aspecto mas conflictivo es con quien se queda la niña de 11 años. Van a un juez con los papeles de la separación a plantear sus argumentos para que decida quien debe quedarse con la hija. Este momento es el principio de la película.

Uno de los planteamientos del film es implicar al espectador para que juzgue y se sienta parte de lo que ocurre. La primera secuencia plantea esta posición poniendo al espectador en el lugar del juez en interlocución con la pareja.

Lo singular del planteamiento de esta separación es que el motivo no es por causas de falta de afecto sino por desacuerdo en la forma de plantear el futuro de la hija. Al apostar ella por una salida al extranjero y al sentirse él en la obligación de quedarse para cuidar a su padre. La apuesta es firme y decidida por parte de ambos y la separación es inevitable. La historia está llena de matices y perspectivas. En la postura firme de ella está implícita la convicción de que el desarrollo educativo en Irán y el futuro de su hija solo se puede producir saliendo, lo que supone una crítica al régimen del país. La postura de él en cambio es la de quien apuesta por quedarse en su país para luchar desde dentro y transformarlo. Hay en el film un momento en que él acusa a su mujer de cobarde, de no querer afrontar los problemas y huir de la realidad.
La resolución judicial de atender la demanda del padre y por tanto impedir la salida de la hija al extranjero es el planteamiento que determina que padre e hija empiecen una nueva vida sin la madre y al cuidado del abuelo enfermo, mientras que la mujer vuelve a la casa de su madre. Por otro lado el padre contrata los servicios de una ayudante doméstica para apoyarse en ella para el cuidado del abuelo. Esta mujer es obviamente de clase baja y para hacer su trabajo tiene que desplazarse desde lejos e ir acompañada de su niña pequeña.
Como en la película “A propósito de Elly” un acontecimiento puntual desata el caos y es el elemento que cataliza la transformación de una situación “normal” a otra conflictiva y emocionalmente muy diferente. En aquella película una jornada veraniega placentera junto al mar de varias parejas se transforma en una conflictiva situación de parejas por la desaparición y posible ahogamiento de una invitada, lo que da pié a discusiones sobre las razones de los hechos que acontecen y los elementos de unión de las parejas. En la película “Nader y Simin. Una Separación” es la irrupción de una mujer pobre, embarazada, profundamente religiosa, víctima de un marido intolerante, la que va a ser el desencadenante de una situación terriblemente complicada por un hecho fortuito, el golpe recibido por la empleada que le origina un aborto y del que es acusado

Resaltamos algunos argumentos obtenidos de la crítica de Boyero:

Podría pensarse que en la decisión del jurado de otorgar el máximo premio a una película iraní ha influido la necesidad de reconocer y apoyar internacionalmente a una cinematografía que tiene frecuentes y graves problemas con el régimen autoritario que gobierna el país, hasta el extremo no ya de impedirte que dirijas cine, considerado subversivo por la censura, sino que te condenen a la cárcel por haberlo hecho. Ha sido el trágico caso del director Jafar Panahi, al que le han caído seis años de cárcel y veinte de inhabilitación por haber rodado imágenes de una manifestación antigubernamental con el propósito de incluirlas en la película que estaba haciendo. Y su caso no es aislado. En tan salvajes condiciones represivas hacer un cine crítico e indócil hacia las directrices del poder se convierte en algo tan peligroso como heroico. Pero independientemente de la solidaridad del jurado con los perseguidos, otorgarle el Oso de Oro a Nader y Simin, una separación es un acto de justicia y de sensatez.
El director Asghar Farhadi hace un penetrante retrato del generalizado malestar, el miedo, la complicada supervivencia, el sálvese quien pueda, a través de una historia aparentemente leve que se complica hasta niveles desquiciantes. La de un hombre casado y en proceso de separación que contrata provisionalmente a una asistenta para que le ayude a cuidar de su padre, enfermo de alzhéimer. Al descubrir que esta ha abandonado un día la casa dejando atado al enfermo y reaccionar con consecuente indignación ante la presunta mezquindad de la sirvienta, es acusado por ella y por su desempleado marido de haberle provocado un aborto. El desarrollo de esta pesadilla en la que todos pretenden chantajear al otro, con personajes que tienen anverso y reverso, luces y sombras, razón y sinrazón, está admirablemente contado.
Es una película poderosamente turbia, nunca previsible, que transmite una dolorosa sensación de realidad, que te turba al verla y al recordarla. Que le hayan concedido los premios de interpretación conjuntamente a sus actrices y actores tal vez sea excesivo, aunque todos ellos resulten verosímiles y naturales.
En esta confirma esas apasionantes características narrando con pulso hitchcockiano (la trama y el lenguaje me hacen recordar Falso culpable) la inmersión de un hombre legal y esforzado en un infierno psicológico y judicial que le puede despojar de todo lo que valora. Farghadi describe modélicamente la angustia progresiva de un padre, hijo y marido ejemplar desde que su mujer le pide el divorcio por negarse a exiliarse de ese Irán presuntamente asfixiante en compañía de ella y de la hija común (eso supondría abandonar el cuidado de un padre anciano y enfermo de alzhéimer) hasta que la denuncia por agresión de una mujer embarazada que ha contratado para que le ayude en la casa y atienda al enfermo transforma la realidad en una pesadilla. Es un retrato sombrío y profundamente humano del acorralamiento y el miedo, del sentido de culpa y la mala conciencia, de la mentira y el chantaje moral, del despertar de las miserias cuando la supervivencia aprieta, la violencia subterránea en una sociedad atemorizada, en la que casi todo desprende mal rollo.
Farghadi te introduce con enorme talento, con matices, con tensión y complejidad en esa atmósfera angustiosa, no juzga a sus personajes sino que expone sus razones para actuar como actúan, te hace partícipe de su incertidumbre y su tormento, logra que todo sea creíble y perturbador, dirige admirablemente a los actores, incluida una niña tan adulta como extraordinaria. Es una película que te conmueve al verla, también al recordarla.”